sábado, 11 de febrero de 2012

de Rocio (especial alma y mujer) para Alma (yo)


Mi niña azul con perfume de plata…adelanta un paso y se ave mensajera. Que tus palabras crucen esos mares y no se detengan en profundidades. No metas la cabeza para ver los arrecifes, desde las alturas se aprecian formidables y esplendorosos.
Las buenas nuevas llegan sin buscarlas, es como mirar al cielo una noche estrellada, y descubrir una luz clara que sólo brilla para ti. Una luna radiante que hace resplandor en tu cara y desprende como mil luciérnagas la blancura necesaria para que puedas  vivir; con las ilusiones como estandartes, con los colores necesarios, con el Alma llena de bondad, de amor, de ternura…sin tempestades.
No se aprende indagando la plenitud de un corazón, más bien haciendo sendero, preparando el terreno, para lo que tiene que llegar. Y si no llega, armarnos de paciencia y soñar, que en otra vida lo podremos alcanzar.
El tren de los anhelos está siempre por llegar…espéralo.


*Rocío Pérez Crespo*
*Derechos Reservados*


Entre Austria e Italia hay una parte de los Alpes llamada Cedrin. Es una zona... Muy alta... Increíblemente empinada. Allí construyeron una vía férrea sobre los Alpes para conectar Viena y Venecia. Hicieron la vía mucho antes de que existiera un tren que pudiera hacer el recorrido. La construyeron... Porque sabían que algún día... Llegaría el tren...”. (Bajo el sol de la Toscana)
Publicado por Rocío Pérez Crespo en 14:0

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