Hoy al mirar por la ventana de mis ojos.
Te siento alejado.
Sin sintonía entre
mis alientos y tus anhelos
Como flor sin el néctar
que le da su candor.
Tierra seca del desierto con miel dentro,
Esa que le dejo algún tiempo.
Déjame encontrar en ti mis esperas
Mis miradas esas tanto gustabas.
Como entender que debías marcharte
Para reconocer
Lo que la luz del sol, se siente en el alba
Las flores que me regalan el color para encontrarte
Allí en la lejanía de alguna estrella
En el azul cielo, inmensa mar de mis sueños
En algún deseo olvidado
Pero al marcharte
como que me das vida
Esa que escondida yacía.
Será que buscaba encontrar esa libertad,
A la monotonía de una espera sin a quien esperar.
Ya nada es mío solo mi vida.
Esa que aun me quiere dejar
Un lugar en el camino a seguir.
Quizás una esperanza a lo que jamás se vivió?
Quizás la muerte esta tan cercana
Que esa mujer de negro me visita en mis miedos
Y yo la espanto con
mi propio destino.
Ella se va con lágrimas en sus ojos
Inexistentes de iris solo una cavidad oscura
Casi sin poderse ver detrás
de esa sombra
Quizás…en la maldad
Siempre hay una
mirada con una lágrima.
Quizás por lo que se vivió
Se termino así
Caminando a oscuras sin más que la sombra de la nada
O quizás no; solo fue
un destino.
Feliz por no tropezar
Feliz por seguir con
mi esencia
Esa que hoy quizás florece
Como una flor en
primavera
Y continua intacta
Como aquel capullo aun sin abrir
La esperanza de la
nada
O de un todo.
Porque te marchas tiempo
Si te busco y espero
Con las ansias de una niña
Sin pensarte y sin verte
Déjame allí un horizonte más
Déjate oler el dulce sabor de una sonrisa
Quédate en mí como brisa de mar
En un atardecer
Junto a el canto de las gaviotas
Para ver de a lo lejos
Como el vuelo de sus alas , una alegría.

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