Te siento en la sombra de mi aurora, soledad que me acuna,
no busco más que silencios.
Que mi alma busca para recordarte.
Sentirte en mis miradas y saberte en mis labios ajenos sintiendo solo la sequedad árida de besos.
Si supieras la melodía que me invita a esperarte sin que
me llames.
Si supieras la
magia de tus encantos al recordarte, nada tengo nada doy. Solo una silueta
invisible se me escapa por las retinas de la ventana de mis recuerdos, allí te
veo allí le canto en susurro de
maripositas que juegan en las flores de alguna primavera.
Pero en ti me hallo como huella de la muerte en la nada
de mi mente
Me morí sin tenerte, te hallo en versos y te visto a mi modo,
cante con las aves del purgatorio la mejor melodía: la del amor que espera una
nueva vida.
Allí entre lirios y margaritas; entre juncos y pastizales
me dejare revolcar cuando te nombre.
Será…quizás en otra vida, que mi alma te encuentre amor
de mis encantos.
Será que buscare alguna fragata me pasee por debajo de
las olas del océano brillante del mar
Allí a lo lejos se perderán mis llamados con el canto de
las sirenas que buscan un pirata.
Que me envuelva en su cofre de monedas de oro, alli me escondería
para abrazarte por las noches con el aliento de la brisa del viento.
¿Qué será de mi ?si, sigo sin encontrarte.
Alma de mi amor: amor de mi alma.

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