A veces la dama de negro es esperada…
En un corazón sin esperas
Sin preguntas ni respuestas allí estaba
Heme aquí luz de mis mañanas
Iluminando mis alboradas
Te persigo allá a lo
lejos
Sigue acariciando mi alma
Dando fuerzas a mí imperio
Ese que nació
Desde que te marchaste
A una lejanía no me dejas irte
Heme aquí desesperada
No hay penas ni
olvidos
Ya ni eso me queda
Solo un hastió de sombras quietas
Que nada entrega
Solo una llamada ilusión queda oscura
Como el frio mástil de algún puerto muerto
Dejando la vida queda a oscuras

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