Me veo caminando lenta suave
y con el
viento alzando mis cabellos dorados
y mi
piel desnuda de recuerdos
acariciada por
las palmas del aire
en un disfrazado azul y fresco océano.
El abismo
de una soledad: espera al
terminar mi destino
Brumas que extienden sus manitos
Y sigo el paso sigilosamente, sigo el
paso…
Me sentí moribunda en mis deseos
incierta
en mis noches
Y allí solo quería terminar mis días
Como peces en el agua
Derrotada de ese profundo espejo
llaman amor
Y desde el destierro
el me dice que me
acuna
suave lozana y febril sigo caminando
En una madrugada de verano
Quise darme una ilusión pero ella pereció
en la nada de las pasiones
mundanas
Besare acurrucada
el silencio de mis
noches
Me enamorare de las sombras
mezquinas de algún
sueño
Las paredes me encerraran a mismo
palpitar
y ese tul en suave brisa que esperaba
con esencias a jazmines y azucenas
Te miraba y esperaba
detrás de la niebla de mis
miradas
Imaginando tú ser
en medio de un arco iris sin pasión
en medio de un arco iris sin pasión
Noches encandilaban
mis desenfrenos por
esperas en vano.
Y quedaba la nada de lágrimas sin sentido
No querer saber que mis labios
desean tus
besos
Que mis hombros
desean ser acunados
en
una noche de lluvia
junto a los tuyos
Escaparme a una felicidad inquieta
que no
se llega nunca
Siempre me hallaba en el abismo
infernal
de las lágrimas
Por perderte antes de tenerte

Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminar