La piel del alma grita incesante
Las manos ansiosas quieren dibujarte
El corazón quiere seguir latente
El día puede empezar
y ofrecerte
La noche puede con su luna estrecharte
Puede el ardor escondido encenderte
Puede la calma sedante las olas y encontrarte
Buscarte
Vivirte
Enseñarte
Cantarte
Y sonreírte
Llorarte
Jamás sin tenerte
Te daría mi alma por verte
Nacer te
En mi muerte…

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