Manos del poeta
Socavan las horas, los minutos
Y en su silla vieja de mimbre
Donde su figura deja huellas
Y acuno ;hasta él se durmiere
Durante sus mañanas
Y por qué no, noches
El, con su pensar
Ama sus ritos infinitos
Cada instante
Después de abrir sus ojitos
Se posa ante sus manos
Ellas se dejan ir libres
Por que aman al poeta
Saben de su entrega
De su ser en cada verso
De su afán por dar su alma y esencia
Acariciando los recuerdos sin presencia
Una suave música de saxofón, acomoda el tiempo
Una taza de café fría sin humear; sus tiempos derrota
Manos de poeta
Allí se deja volar entre sueños y avenencias
Palabras magistrales
Sus letras van y vienen
Se deja vivir allí
Y salen del papel como muñequitos disfrazados
Y lo que escribe el lo ve en su interior
Vuela la magia
Entre sus manos
Su mirada
Y su tacita de café fría
Sin humeante sabor
Allí la silla hace de desdén
Y su reloj de antaño
Marca el final del día
Y el allí sentado en su sillita
De mimbre sigue su caminar
Allí él se reposa
Se entrega a flor de piel…
Magia amor y fantasía
Como verdad…deja su andar

uy agradecido estoy,fantastico poema donde el poeta gaúcho se emociona de verdad ,mil gracias luz del alma ,besitos
ResponderEliminarGracias ,poeta gaucho ,.eso quería esta luz del alma ,emocionarte.besos muchos a tu alma bella.
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