Y el verbo amor
Se hizo carne
En manos de piel y hueso
Lengua y palabras
Corazón sangrante
Palabras errantes
Que quedaron en historia
Todo aquel
Que se presta de humano
En nuestra tierra
Cada espiga
Es una espina en el alma
El reflejo de nuestro espejo
Lleva un nazareno dentro
Cada golpe una caída
Cada caída una desesperanza
Cada lagrima una injusticia
Cada resplandecer una resurrección
Cada llaga injusta
Un dolor
Pero siempre el más pobre
Tiene poder
Ese que se le da
El poder de la esperanza
De volver a levantarse
Y el amor
Nos deja despertar
Una nueva razón
En el día una ilusión.
Sin fe solo sombras
Pasillos oscuros,
Imprecisos,
Niebla pura
Tumbas profanadas
Sin fe e ilusiones muertas
Deseos mutilados
Por lapidas ocultas
Océano profundo
De historias viejas
Brisas que lo acarician
En creyente velos negro
Realidades ocultas
Aun sin creer
Mirando tanto flagelo
Echando espuma
De odio y desdeña
Aniquilando
Trastos en desuso
En llamas del olvido
Albergan tentaciones
Que los piratas
Hambrientos del poder
Dejan alejar de la verdad
Pescador de hombres
Pescado hambriento
De sed de valores
La lengua escarchada
Hace que el descuido
Sea libro cerrado
Así la soledad carcome
No pudiendo ver la realidad
Y quema la llama del olvido
Pero queda la escarcha
En la memoria.
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