viernes, 30 de octubre de 2015

la niña muerta viva...final...






Final… 


La doncella de la noche 

Arraigada por el temor 

De ser acechada

 por la noche de brujas. 

Solo buscaba esconderse de su pulpito 

Sabía como cada año 

De esos espantosos rostros 

pintados y deambulando por el cementerio 

Jugando a no sabía que

 ella se atormentaba 

Entonces el cuervo 

desenfrenado e  inmerso

 en un abismo infernal 

Recogiendo los despojos 

En esa noche mortecina sin ningún 

Destellante rostro verdadero 

La noche seria eterna para ella 

Pero era atravesada su paz eterna 

Por esos juegos diabólicos 

De los jóvenes 

Que hacer… pensó ella 

Ella, solo quería morar 

en sus tiempos caminando y cantando 

A las ánimas del purgatorio. 

Sin ser molestada 

Hete aquí entonces. 

Dijo a un hada de cartón 

Tenían en la capilla del lugar 

Llorando sangre helada y escarchada 

Con cada suspiro del aliento 

Ella emanaba, el hada se congelaba 

Y luego como magia

 del tempestuoso aullido 

De los lobos 

El hada tomo cuerpo 

Y alas como color y llanto 

Luego de llorar y mover las tierras 

y sus tumbas escarchadas

Despertó 

y con ella todos los cuerpos enterrados 

Y así fue que de repente 

Todos se encontraban en el atrio de la iglesia. 

Sus cuerpos desprendidos 

Los dedos 

Las pupilas rotas 

Agujeros con gusanos 

que salían de los huecos 

Y así de cada tumba
retumbaba la muerte 

espantosamente las ánimas despiertas. 

Y fue allí en ese instante 

los jóvenes del lugar entraban, 

saltando,

 tumbando una puerta de tejido 

Allí buscando y riendo

 cantando todos con antorchas…

buscando atrios donde romper tumbas

 y no fue posible 

en ese momento se encontró con agujeros 

y no había cuerpos 

Todos se miraron 

Las mujeres corrían

 queriendo escapar de ese lugar asustadas 

y los jóvenes desprovistos de la realidad 

sólo querían intentar quedarse 

Cuando de repente las niñas vuelven al lugar 

Gritando y llorando

 las animas despreciables

 nos intentan devorar 

Los lobos con ojos diabólicos

 y los cuervos enloquecidos 

La muerte acechaba 

junto a los miedos 

Los niños peleaban 

Fue terrible fue moho

 y putrefacción

 cada golpe se desprendía. 

Y así la niña

 llego a donde estaba el cruel armado 

Y cantando 

con su voz del tiempo infinito

todos se azoraron y de pronto

Se rompían los cuerpos 

y se volvían a los féretros sucios 

Y de repente un fuego terrible 

Se quemaba todos los cuerpos

 del pantano negro 

Gritos y desesperación

 la niña seguía cantando 

Todos los humanos corrían y juraban 

jamás regresar al cementerio. 

Allí luego la niña dejo de cantar. 

Y sus ecos soplaron en el infinito cielo

 y cayeron burbujas de fuego

 para sellar el lugar 

Y así los cuerpos poder descansar 

en la eternidad de la noche tenebrosa… 

La niña sorprendida por el fuego 

y una llamarada del color 

que más le gustaba a ella . 

La llamaba

 y al rosarse con la mano 

Ella se fue tan lejos

 como la aurora. 







Y así cada año 

Se ve su color purpura 

Favorito 

Dibujando 

Su ternura 

En el azul cielo 

Cada día 

Recordando 

su historia. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario