No puedo decir lo que siento
Pues ni yo misma se lo que presiento
Cuando por las aceras verdaderas
Anda mi andar solito sin maderas
Y allí mi silueta deambula
Sin sombras compañeras
Y al caer la madre luciérnaga del día
Me encuentro sin compañía
No puedo decir lo que siento
Pues ni yo misma se lo que presiento
Cuando sin harapos
Desnudo la sangre infecta de llantos
Por esos suspiros desalentados
Esos desembocan en el oasis de las penas
Si hasta la brisa de tus miradas
Se pierden en el tempano azul del cuento
Allí donde mi espera es solo tiento
No puedo decir lo que siento
Pues ni yo misma se lo que presiento
Si en el albor de mi figura alertada.
Ella dibujada cual yerta esmaltada
En alguna piedra derrotada
Me encontraras en el camino
Cuando las alas acompañen
El volar a las mariposas
Y ellas te empañen
Y quizás allí recién encuentres
En el sabor de tus encantos
La frescura de mis labios
Cantándote en la aurora
Y la neblina de las aves que ciñen
Las fuentes de tus inspiraciones
Ni sabrás de donde te llama el alba
Y allí por única vez escucharas mi penar
Quizás allí pueda decirte
Lo que siente en verdad mi solita alma…

No hay comentarios:
Publicar un comentario