sábado, 28 de enero de 2012

ojos de soledad



 Golpea a paso agigantados.
 En mis orificios del oído ese latir.
 Me escruta el aliento del susto.
Todo es extraño a mis sentidos.
Mi cabello se entrelaza con el viento.
Pareciera se escapa de lo desconocido.
Luego miro al cielo
Como mirando el infinito de la nada.
Siendo un todo.
Se siente el perfume en el aire  de flores.
Un conjunto de ellas hace el camino para el féretro.
Allí en lo torcido del sueño yace el muerto.
Caminos de espinas salieron de la tierra poco fértil.
Los silencios no pesan por que se vuelan como animas.
Allí todo es calmo sobrio, unos mas otros menos.
Como la vida misma. El espejo no tiene sombras.
Hasta en el campanario del destierro, no hay equidad.
Solo quizás las almas tengan luz propia.
El deseo se perdió, el amor se murió.
El hambre ya se oculto, la sed lo mato.
A donde vas golondrina que te posas contenta allí.
 Donde nadie ve ni oye, tú cantar.
Quedaste como en la cúspide  del firmamento.
Allí solo se encuentran los ojos de la soledad .

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