Días que la tormenta sonaba en tu corazón
Llamados ausentes de una persona querida en aquel tiempo
Y soñada, deseada y añorada en la distancia.
Dos corazones que laten dándole vida a las almas
Sabiéndose cerca aunque el mar los quiera separar
Caricias de besos deseados y puestos en el blanco papel
Una mirada al cielo de los pensamientos más puros
Claman un te kiero tal cual la luz del sol aparece en verano
Cuando la sonrisa de la luna aclama por tus pensamientos
Y en el firmamento en las estrellitas florezcan rosas blancas
Allí mi cariño nace allí lo resguarda del mal el cálido cielo
Nada se compara con la ternura de tu alma
La simpleza te hace el más grande
El más puro
Y eso hace la más absoluta belleza de tu corazón.
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