Silencio que se nos pasea, en el abismo descontrolado, de nuestra esencia.
Nos perdemos en la oscuridad y el ahogo de sentirse abatido por la espera.
El silenció chupa la sangre de las venas, secándola hasta crujir como hoja seca.
Y allí, pasea como volando por la vacio, hacia el recorrido, nos agobia en el alma.
Parada fija y frágil .Allí para el silencio dejándonos muertos en vida.
Regala el eco de lo que no fue y pudo ser .Solo silencios nos deja.
Silencios si que hay muchos…
Siempre silencios…
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